Ahorro de Energía con Aire Comprimido
Caudalímetros y Detección de Fugas
El costo invisible que consume hasta el 40 % de su electricidad.
Una fuga no hace ruido en la factura
Las fugas de aire comprimido pueden existir durante años sin que nadie las note. No se ven, no se oyen por encima del ruido de planta y no disparan ninguna alarma: el compresor simplemente trabaja más para compensarlas, y la cuenta llega repartida en doce facturas al año.
- Son invisibles
- Son silenciosas
- No generan alarmas
- 20 a 40 % se pierde en fugas
- 20 a 30 % se desperdicia en purgas innecesarias
- Solo 40 a 60 % hace trabajo útil
Está pagando electricidad para comprimir aire que se escapa antes de hacer trabajo.
Medir primero, localizar después
Lo que no se mide no se puede reducir. El caudalímetro dice cuánto aire se está yendo y en qué franjas horarias; el detector ultrasónico dice exactamente por dónde.
Medir el consumo
Sin datos de consumo es imposible saber cuánto aire se pierde en fugas o en equipos ineficientes. El caudalímetro convierte ese punto ciego en datos exactos y sin detener la producción: el sensor se instala directamente sobre la tubería existente con una guía de perforación incluida, sin parar el sistema, sin soldar bridas y sin calibración. Queda listo en minutos y funciona de inmediato. La instalación puede ser temporal o permanente, porque los anillos de bloqueo sellan el orificio cuando el equipo se retira.
Instalación sin corte
Sin parar el sistema, sin soldadura y sin calibración, con guía de perforación incluida.
Data logger
Revela el consumo nocturno, que con la planta detenida es solo fugas. Display sumador para seguirlo desde la sala de control.
Precisión ±5 % de la lectura
Alimentación de 24 VDC y presión máxima de 200 PSIG.
Sin partes móviles
Sin desgaste ni mantenimiento, y detecta también los consumos pequeños.
Cuando el objetivo es identificar y eliminar desperdicios de aire comprimido.
Localizar las fugas
Una planta sin programa de detección pierde hasta el 30 % de la producción de su compresor en fugas activas. Las fugas generan ultrasonido por encima de los 20 kHz, inaudible para el oído humano: el detector capta esa frecuencia y la convierte en señal audible en los auriculares, con indicación visual en la pantalla LED y con la planta operando con normalidad.
Hasta 6,1 m de distancia
Detección sin contacto directo a 20 pies. La extensión tubular llega a zonas de difícil acceso.
Control de sensibilidad
Filtra el ruido industrial, y la parábola incluida enmascara el ruido intenso de fondo.
Sin parar la planta
La revisión se hace mientras la producción sigue su curso.
Para la revisión de fugas en tuberías, válvulas y uniones.
Ventajas que impactan su operación
Menos consumo eléctrico
Entre 20 % y 40 % menos energía consumida por el compresor. Es ahorro directo en la factura, todos los meses.
Más presión en los puntos de uso
Sin fugas, la presión de red se mantiene estable y las herramientas neumáticas operan a su velocidad y torque nominales.
Menos capacidad instalada
Un sistema sin fugas alimenta más equipos con el mismo compresor, y evita la inversión en uno adicional.
Cumplimiento ambiental
Menor consumo eléctrico es menor huella de carbono, que cuenta para certificaciones ISO 14001 y reportes ESG.
Medir para saber cuánto se pierde
El display da el consumo instantáneo y el registrador guarda la curva del día. El consumo de la madrugada, con la planta parada, es la lectura directa de lo que se está fugando.
Dónde pesa más
Minería
Cementera
Papelera
Alimentos y bebidas
Siderúrgica
Automotriz
Son los sectores donde el aire comprimido es un servicio continuo y de gran caudal: ahí un punto porcentual de fuga se traduce en una cifra que se nota en la factura.
Otros grupos de la familia
Caudalímetros y Detección de Fugas
Está viendo esta fichaPistolas para Aire Comprimido
03Boquillas para Aire Comprimido
04Cuchillas para Aire Comprimido
05Amplificadores de Aire Comprimido
06Drenajes de Condensado
¿Sabe cuánto aire pierde su planta?
Con una medición de unos días sobre la línea principal ya se ve el consumo nocturno, que es la lectura directa de cuánto se está fugando. De ahí sale el cálculo de lo que cuesta y de lo que se recupera al corregirlo.